domingo, 22 de septiembre de 2013

Las nuevas normas de acentuación: el adverbio solo y los demostrativos en la Ortografía de 2010.

Hola a todos:

Hoy me voy a ir un poco por las ramas y voy a compartir con vosotros, queridos lectores, un trozo de un pequeño artículo que escribí en mi último año de carrera relativo a las nuevas normas de acentuación. En concreto, lo que vais a leer a continuación es la parte en la que hablo del adverbio "solo" y de los demostrativos; ha habido y sigue habiendo mucha controversia entre los defensores de su acentuación y los defensores de la nueva recomendación de la RAE.

Os podrán decir muchas cosas. Os lo podrán decir especialistas en Lengua o el camarero del bar donde os soléis tomar el café, pero lo que váis a leer ahora es un análisis meditado, en el que no hablo por hablar:



La primera Ortografía fue publicada, como no, por Antonio de Nebrija en 1527 con el nombre de Reglas de orthographía en la lengua castellana. En ella podemos leer lo siguiente: “entre todas las cosas que por experiencia los ombres hallaron o por reuelación diuina les fueron demonstradas para polir y adornar la vida humana, ninguna otra fue tan necessaria, ni que maiores prouechos nos acarreasse, que la inuención de las letras”. Se tiene consciencia pues, desde el primer momento, de la necesidad de la ortografía.



Desde la primera Ortografía hasta la más reciente (la Ortografía de 2010) muchos han sido los cambios que se han dado en nuestro modo de escribir, ya sea por evolución o por dictamen establecido, y es que cinco siglos dan para muchísimo.

Lo que ahora vengo a comentar es, en concreto, una de las nuevas formas de acentuación, concretamente la de la recomendación de eliminación de la tilde diacrítica en el adverbio solo y en los pronombres demostrativos incluso en caso de posible ambigüedad.



Hasta 2010, teníamos en nuestra ortografía la posibilidad, más bien necesidad, de acentuar el adverbio solo (sólo) y los pronombres demostrativos (éste, ése, aquél, etc.) en casos de posible ambigüedad de interpretación. Por ejemplo:



  • Ha ido sólo a comprar.
  • Ha sido solo a comprar.



Como vemos, la primera frase quiere decir que el sujeto solamente ha ido a comprar, no a hacer más cosas; en la segunda, el sujeto ha ido a comprar sin compañía, es decir, el solo funciona como adjetivo; puede haber ambigüedad a la hora de interpretar la intencionalidad de la frase.



Tenemos algo similar con los demostrativos:



  • ¿Compraron éstos libros usados?
  • ¿Compraron estos libros usados?



En la primera frase, el pronombre se refiere a un grupo de personas que ha podido comprar los libros usados; en la segunda, el pronombre acompaña al objeto directo.



A simple vista nos puede parecer muy necesario el uso de la tilde diacrítica en estos casos, pero se nos olvida algo, y es que estas palabras “no cumplen el requisito fundamental que justifica el uso de la tilde diacrítica, que es el de oponer palabras tónicas a palabras átonas o formalmente idénticas, ya que tanto solo como los demostrativos son siempre palabras tónicas en cualquiera de sus funciones. Por eso, a partir de ahora se podrá prescindir de la tilde en estas formas incluso en casos de ambigüedad. La recomendación general es, pues, no tildar nunca estas palabras”. (Principales novedades de la última edición de la Ortografía de la lengua española. Eliminación de la tilde diacrítica en el adverbio solo y los pronombres demostrativos incluso en casos de posible ambigüedad; www.rae.es).



Pero no solo debemos quedarnos en el argumento objetivo que nos ofrece la RAE, sino que podemos acogernos al contexto comunicativo en el que se den las situaciones propuestas en las frases anteriores.

Si el argumento pragmático tampoco nos vale, nos bastaría con cambiar el orden de las palabras para verlo todo mucho más claro:



  • Solo ha ido a comprar.
  • Ha ido solo a comprar.



Aquí no encontramos la tilde diacrítica, pero estoy seguro de que todos los que nos encontremos estas frases sabemos diferenciar perfectamente la intención de cada enunciado. Lo mismo ocurriría con los demostrativos:



  • ¿Estos compraron libros usados?
  • ¿Compraron estos libros usados?



Mucho más claro queda, incluso, en este caso.



Así pues, intentar ser rebuscados y seguir defendiendo el uso incondicional de la tilde diacrítica en estos casos nos lleva a un correoso camino que podemos evitar sirviéndonos de nuestra muy variada lengua; y es que, aun sin convencernos este más que claro argumento, aún podemos seguir sirviéndonos de nuestros amigos los sinónimos:



  • Ha ido solo a comprar.
  • Ha sido solamente a comprar.



Tenemos que recordar que solamente es sinónimo del antiguamente acentuado sólo, por lo que no es que tengamos precisamente solo un camino para expresar lo que pretendemos.



Por si no nos gustara solamente, la RAE propone también únicamente como otro sinónimo posible.



No debemos ser cuadriculados y expresar nuestros pensamientos dependiendo de unas pocas palabras; tenemos muchas formas de expresar la misma cosa. Por ejemplo:



  • Ha ido solo a comprar = nadie ha ido con él a comprar = nadie le ha acompañado a comprar.
  • Ha ido solamente a comprar = lo único que ha hecho ha sido comprar = ha ido nada más que a comprar.



Por lo que tenemos que saber que, si hubiera duda a la hora de escribir, podemos tomar muchos otros caminos.



En casos donde no hay ambigüedad creo que no hace falta ni explicación, pero debo mencionar que también se exigía acentuación cuando la situación era más clara:



  • Esta es la camisa que quiero.



Aquí no hay posible confusión, pero ese demostrativo solía y suele encontrarse acentuado, aun sin haber ambigüedad.



A continuación voy a escribir un pequeño texto donde se pueden encontrar varios adverbios solo, algunos anteriormente acentuados:



Solo iré a tomarme algo. No voy solo, he quedado con unos amigos a los que solo veo en algunas ocasiones.



¿Ambigüedad? Para mí no.



Haré lo propio con los demostrativos:



Iré con esta gente a tomarme algo, no con esos, sino con estos; aquellos con los que puedo contar para todos estos momentos.



Como vemos, la RAE ha tomado una buena decisión en eliminar la tilde diacrítica para estos casos, una tilde que no era necesaria y que, con el tiempo, caerá en el olvido.

La Real Academia aboga por la innovación lingüística y, como hemos visto, por la sencillez en la escritura. El castellano, cuando era castellano, fue la lengua que más evolucionó del latín, y el español, o al menos la Academia, no se queda atrás en esta nueva Ortografía, aunque es cierto que en algunos casos que no hemos comentado en esta ocasión, como los conocidos balé y güisqui, entre otros, sobrepasa la “españolización”.



Tenemos que dejar claro, para concluir este comentario, que la Ortografía no prohíbe la acentuación en estos casos, sino que recomienda no hacerlo: “en el caso de los demostrativos este, ese y aquel, la tilde diacrítica puede emplearse – aunque no se considera recomendable – para distinguir el uso pronominal del adjetivo, aunque ambas formas son tónicas. Lo mismo ocurre con solo, adjetivo, y sólo, adverbio, palabras tónicas ambas. A excepción de los demostrativos y de solo / sólo la tilde diacrítica no se emplea para distinguir pares de palabras iguales y ambas tónicas, como di, de los verbos decir y dar, fue y fui, de ser e ir, y vino, del verbo venir y sustantivo”. (Ortografía del Español, María Moliner. Gredos, 2012. Madrid, p.37), por lo que la gente puede seguir acentuando libremente, aunque estén metiendo la mata en algunas ocasiones, sobre todo en las que el enunciado puede ser expresado con otras palabras o cambiando el orden de las mismas, además de ir en contra de una recomendación académica.

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